Rabietas – 10 básicos para evitarlas

Niños llorando, berreando, tirándose al suelo, sin escuchar ni razonar, ocurre en el súper, en el parque o en cualquier lugar público, son situaciones o escenarios incómodos que que intentamos que no sucedan. Pero, cuando te quieres dar cuenta, las rabietas ya están ahí. Recién cumplidos los 18 meses los enfados en mi hijo se han intensificado. Sinceramente, pensaba que todo iba bien, que no iba a llegar, hasta que hace un mes su carácter empieza a florecer y de repente le siento cada día más revolucionado.  A la mínima explota y expresa su descontento de las maneras inicialmente descritas, siendo el “no, no, no” siendo su frase preferida.

 

Como padres, somos conscientes de que no lo hace por fastidiarnos.  Creo simplemente que nuestro hijo esta creciendo y todavía no sabe expresarse de otra manera.  De momento, él aún no ha desarrollado el habla para poder decir lo que quiere y tampoco sabe todavía cómo manejar el enfado o la frustración que siente, en ocasiones, de forma tan intensa.

 

Personalmente, y como a cualquier madre, no me gusta verle en modo “rabieta” y por ello, estoy probando diferentes formas de gestionar este tema con el pequeñín.  A continuación, os dejo lo que a mi me funciona.  Como siempre digo, es lo que a mi me funciona pero cada niño es diferente y no tiene porqué aplicar a todos.

 

Los 10 básicos para evitar las rabietas:

 

  1. Prevenir:  De una forma u otra sabemos que situaciones pueden desencadenar una rabieta.  Por ello, siempre que puedo anticiparme y evitar la rabieta lo hago.  Mi hijo cuando esta cansado o tiene hambre suele irritarse con mayor facilidad.
  2. Mantener la calma en todo momento. Estar serenos ante vuestros hijos.  
  3. Ignorar: Si la rabieta se alarga, lo mejor es ignorar su comportamiento y no prestarle ninguna atención. Os puedo asegurar que funciona.
  4. Mostrarle situaciones win-win en la que todos ganamos y el siente que puede elegir. Por ejemplo, ¿te apetece un plátano o una naranja de postre?
  5. Despistar: Si ves que se va a enfadar ante una situación, intentar provocar otra situación más agradable o simplemente háblale de otra cosa.
  6. No obligarle por la fuerza. 
  7. Olvidar: Una vez haya pasado, queda zanjado el tema y ya no se hacen más comentarios de lo ocurrido.
  8. Darle un abrazo y un beso fuerte.
  9. Decirle te quiero a pesar de todo.
  10. Premiarle cuando lo hace bien.

 

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