¿Mamá Joven o Mamá Mayor?

Siempre supe que quería ser madre. Desde muy pequeña siempre ha habido niños en mi familia y yo soñaba con el día que tendría mi propia familia.

Sin embargo, al paso de los años se convirtió en más bien algo que se dilataba en el tiempo, pasando a un segundo plano porque tenía que hacer otras cosas. Entre ellas, priorizaba mi trabajo, mi juventud, mi vida social, viajes, etc…. También tenía en mente que no quería ser madre joven. Aunque, siempre he tenido claro que quería vivir esa experiencia.

Y así fue como al final, con 35 años me quedé embarazada y comencé el largo camino de la maternidad. A algunas seguramente les extrañe la cifra, pero os puedo asegurar que, según mi experiencia, aunque tenga algún contra, también os puedo decir que tiene muchas ventajas:

 

 

En mi caso, los PROS de haber sido mamá mayor son los siguientes:

 

  • Finalización de estudios:  Aunque no es imposible compaginar estudios y criar a un bebé es mucho más difícil.  El bebé es muy dependiente y necesita una dedicación importante de tu tiempo. En mi caso, ya he finalizado la mayoría de mis estudios. Y, aunque nunca descarto la formación continua y me encanta seguir aprendiendo, si es verdad que es algo adicional y opcional que no determinará mi situación actual.

 

  • Trabajo y carrera profesional estable:  Con 35 años, lo normal es contar con un trabajo estable y una experiencia consolidada que permite plantearse tener un bebé.  En mi caso, se ajustaba bastante a esta situación.

 

  • Más ahorros: Aunque el tema económico es delicado, se supone que cuando eres más mayor los ahorros se tienen más controlados. Los bebés siempre suponen un gasto extra considerable, pero una disfruta más gastando las cosas en su hijo/a que en cualquier otra cosa.

 

  • Cambios en vida Social y viajes: Indudablemente, tener un hijo cambia el ritmo de tu vida social y de viajar en mayor o menor medida.  Por ello, cuanto más mayor, más has podido vivir y exprimir el salir con pareja, amigos y viajar.  Además, al ser más mayores, también es verdad que los planes sociales, son más tranquilos y también se pueden acoplar a la nueva situación familiar.  En mi caso, sigo saliendo con mis amigas y viajando. Soy de llevar al pequeñín a todas partes y aunque los planes son limitados y viajar es otro tema, sí es verdad que no lo cambio por nada del mundo.

 

  • Madurez: Ser madre te enseña y te hace que aprendas a madurar, pero está claro que no es lo mismo cuando una tiene 24 años que 35, ya que por norma general tendrás muchas más experiencias vividas.

 

  • Prioridades: Al paso de los años van cambiando tus prioridades y a mayor edad, normalmente la familia va adquiriendo su peso.

 

  • Los abuelos pueden ayudarnos mucho:  Al ser más mayor, mis padres también lo son. Tienen mucho más tiempo disponible y me ayudan muchísimo con el pequeñín.

 

  • Ganas y energía: Soy una persona inquieta, deportista, con mucha energía y tenía muy claro lo que suponía tener un bebé.  Y aunque, dicen que al paso de los años se va notando y que cada vez se tiene menos energía, sinceramente pienso que tiene que ver más con la personalidad, las ganas, fuerza psíquica y mental de cada una.  La maternidad real es bonita pero también es agotadora para todas las mamás mayores o jóvenes.

 

  • Recuperación post parto:  Hoy en día, independientemente de la edad, a todas nos gusta cuidarnos y vernos bien.  Cuanto más mayor, más conciencia tenemos que tenemos que continuar sintiéndonos bien con nosotras mismas. Durante el embarazo, seguí con mi rutina, hice deporte y comí de forma saludable como siempre, permitiéndome algún capricho.  No lo voy a negar, me cuide.  Por ello, a penas cogí peso, y al dar a luz me recuperé en un abrir y cerrar de ojos.  El parto fue por cesárea, pero al tener tantas ganas de recuperarme, sentirme viva y disfrutar, a las dos semanas estaba en la calle paseando con mi bebé.

 

Por otro lado, hay algún “CONTRA”:

 

  • Reloj Biológico: Desafortunadamente, es cierto que las mujeres lo tenemos.  Ser mamá mayor, es tener menos margen para tener más hijos.  Si tienes pensado tener más hijos, el tiempo no corre a tu favor y nunca se sabe cuándo van a venir.

 

  • Más riesgos tanto para la madre como para el bebé: Durante el embarazo hay una serie de pruebas donde los porcentajes y riesgos varían con la edad de los padres. Al tener 35 años, estuve en el límite y no tuve que pasar por aquellas pruebas más agresivas.  Si tuviera otro, seguramente ya no podría evitarlas.

 

En definitiva, ser mamá a una edad u otra, siempre tendrá sus ventajas e inconvenientes. De igual modo, que lo que es para mí un PRO, para otras personas será un CONTRA y viceversa. Sea cual sea el momento, será un gran viaje, o mejor dicho EL VIAJE DE NUESTRA VIDA.

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