¿Eres Una Mamá Bonita?

Seguramente, más de una, será como yo, una mamá bonita. Más que nada, porqué todas las mamás son bonitas. Cuando hablo de bonita, no sólo me refiero a la belleza o a lo superficial, si no a lo que realmente significa ser mamá.

Mamá es sentirse la mujer más afortunada del mundo por crear vida, dar todo su amor, sin esperar nada a cambio, compartir, hacer cualquier cosa y mantenerse fuerte, aunque vengan mil huracanes, ser valiente y sobre todo disfrutar de todas las pequeñas cosas de la vida con sus seres queridos. Porque mamá sólo hay una y quién es, es muy afortunada. Por ello, a pesar de haber sido mamá y contar con lo más maravilloso del mundo que es un hijo/a, debemos seguir sintiéndonos capaz de todo, de conciliar nuestras vidas en todos los aspectos, sentirnos mujer ante todo y vivir con el objetivo de ser realmente felices junto a ellos.

¿Cuántas veces hemos escuchado antes, durante y después del embarazo que tener un hijo nos cambia la vida? Que debemos aprovechar porque cuando lo tengamos ya no podremos hacer nada. Sinceramente, este tipo de comentarios, me daban que pensar. Siempre me preguntaba, ¿será para bien o para mal? ¿Será para tanto? Si es así, ¿porque hay madres que repiten y tienen más hijos?A mí siempre me ha gustado tener mi rutina, trabajar, hacer deporte, viajar, salir con familia y amigos. A mí todo me va bien y si es con mi marido, familia y amigos, no puedo decir que no. En todo momento, tenía claro que tener hijos era una experiencia increíble e inolvidable. Que toda mujer debería de vivirla y crear vida, siempre que lo desee. Que tendría cosas buenas y menos buenas, pero que al final todo sumaría en positivo. Que no por ello tenía que cambiar mi vida entera y que muchas de las cosas que hacía iba a poder seguir haciéndolas. Y así ha sido. Tuve un embarazo maravilloso y de lo más movido. Me sentía bien y no paré ni un segundo. Trabajé, hice deporte, salí, me fui de viaje, todo hasta horas antes de dar a luz (os cuento en otro post). Una vez nació mi hijo, y más siendo por cesárea, la cosa se complicó, pero una vez pasó la cuarentena volví a ser yo y hacerlo todo. Incluso, con él. No me gusta dejarlo atrás. En este sentido, soy muy madre: donde voy yo, va mi hijo.

Desde entonces, ha pasado poco más de un año y aunque a veces es complicado organizarse y da pereza, se puede conseguir y disfrutar de todo lo que te gusta hacer y mucho más acompañada. Obviamente, también dependerá de cómo eres, tú forma de ser y lo que te gusta hacer. Creo que coincidimos en que tener un hijo es uno de los momentos más felices de nuestras vidas y no por ello debemos renunciar a todo lo demás que también nos hace sentirnos bien. Siempre con cabeza y conociendo las limitaciones o alternativas. Pero, que el motivo no sea “ellos”. Ellos, recién nacidos, bebes o niños, se adaptan a todo. Si tú disfrutas, ellos también disfrutarán. Dicen que, mamá feliz, bebé feliz.

Por tanto, no tengáis pereza, organizaros, moveros. Que no os de miedo salir de casa, comer en un restaurante, hacer deporte, coger el coche o un avión y llevaros media casa a cuestas. Vive con los brazos bien abiertos. Os aseguro que todo ello merece la pena. Para ti, para tu hijo/a, para tu familia.

Y tú, ¿eres mamá bonita?

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